| En
febrero de este año de gracia de 2003, Anatomie 2
competía en las salas cinematográficas de Berlín
con la mismísima programación de la Berlinale, la gran fiesta
internacional de cine. Y competía de poder a poder. La historia
va de polímeros. Sí, de polímeros. Ya lo publicó
TIME Magazine: “Un equipo de investigadores del Laboratorio
de Bioinstrumentación del Massachusetts Institute of Technology
ha logrado desarrollar músculos y nervios artificiales con polímeros
conductores de electricidad”. De ahí a imaginarse a
un doctor que controle a sus “manipulados” pacientes con un
mando a distancia hay un paso. Justo el que dieron el director y el guionista
de esta producción. De ahí a concebir una horda de chicos
y chicas (re)implantados que sueñan con el Super Hombre, otro.
De ahí a una gran película, un milímetro. |