El barón fantastico
(Baron Prásil, 1961). Karel Zeman. Checoslovaquia. 83 minutos
Karel Zeman dirige esta apología de la imaginación, esta reivindicación de la fantasía, de lo irreal, de los cuentos. Basada en el personaje del barón de Munchhausen, que además de producir gran cantidad de literatura y cine dio nombre a una enfermedad (el “síndrome de Munchhausen”, que obviamente se refiere a males imaginarios), el film del maestro checo mezcla personajes reales con techos pintados de estrellas, muñecos y dibujos, sangre y cartón, huesos y marionetas. Diferentes texturas y materiales conforman la obra maestra de Zeman y una de las cimas de la animación europea, un film fascinante que homenajea, cita y toma como referencia el cine de George Méliès y la literatura de Jules Verne. Cine con mayúsculas.