Están vivos
(They Live, 1988). Estados Unidos. 93 minutos
Los alienígenas están aquí. Y son capitalistas. Compran en nuestras tiendas, pasean por nuestras calles, controlan los medios de comunicación, agotan los recursos naturales del planeta Tierra (luego irán a otro) y pactan con los banqueros de aquí. Nada, interpretado por el ex luchador de wrestling Roddy Piper, es, como indica su nombre, un perdedor, un hombre sin suerte ni fortuna que no se resigna y trata de luchar contra los de arriba, los de fuera, los que viven en otro planeta... Carpenter nos alerta sobre los peligros del mundo de hoy, nos alienta a luchar contra las desigualdades e injusticias de la sociedad actual en esta película de aliento orwelliano. Los malos tratan de alienar a los humanos incitándoles a ver la televisión, a obedecer, a no usar la imaginación y a casarse y reproducirse.