| Papi
era bueno. Tan bueno que hasta vivía en comuna mancomunada con
otras gentes que parecían felices. Papi era bueno hasta que le
descuartizaron en una masacre donde hígados, globos oculares, intestinos
y tuétanos estallaron con gran frenesí. Después de
descuartizado, papi se volvió malo y ahora que yo, su hijita, he
despertado del coma en que estuve sumida, me persigue en sueños
mientras clama venganza. Yo quiero mucho a papi, porque ya saben ustedes
que el corazón de una niña siempre pertenece a su padre,
pero me las está haciendo pasar canutas. Además, mi novio
tampoco es una joya y mis padres adoptivos quieren mi herencia. ¿El
poli? No sé. Creo que acabaré asesinándole y adoptando
a su hijuela. Aunque sólo sea por jorobar... |