| Roger
Corman, el hombre que tituló su autobiografía Cómo
hice 100 filmes en Hollywood y nunca perdí ni un céntimo,
el hombre que dio su primera oportunidad a directores como Coppola o Demme,
uno de los nombres grandes del fantástico norteamericano, dirigió
en la década de los sesenta varias adaptaciones de Edgar Allan
Poe. La caída de la casa Usher, la primera de
ellas, es sin duda una de las más célebres y una de sus
mejores películas. Con un guión escrito por el gran Richard
Matheson, autor de, entre muchas otras, las novelas Soy leyenda
(origen, confeso o no, de muchos títulos) y El increíble
hombre menguante, y con la presencia siempre elegante del inigualable
Vincent Price, el film es una muestra del talento de Corman y un inquietante
film de horror, inteligente, bello y gótico, claustrofóbico
y clásico. |