Moon Child
(2003). Takahisa Zeze. Japón. 119 minutos
Su director, Takahisa Zeze, es muy famoso por su trabajo en el género pinku-eiga, las películas pornográficas a la japonesa. Filmador arrebatado, independiente, libertario, se dejó requebrar de amores por unos grandes estudios de Japón para filmar sin límite de metraje, sin barreras en la concepción del guión, del tiempo, de las maneras visuales, esta historia que transcurre a lo largo de este III Milenio y de este su primer siglo, historia vampírica, historia de amistad, amor, balas e inmolación. En Moon Child nada resulta imposible y el espectador más audaz aceptará que a veces esto se parezca a Rebelde sin causa y otras a Entrevista con el vampiro. Y lo aceptará porque imágenes como la del muchacho inmortal ante la salida del sol no tienen precio.