Pool Shark
(2002). Sam Walker. Gran Bretaña. 8 minutos
Día de baño. La gente juega tranquilamente con sus hijos en el agua. Día de fiesta. Personas de todas las edades y condiciones en traje de baño también de todas las edades y condiciones nadan o se remojan o se refrescan en el líquido elemento. De repente una aleta emerge del fondo del agua. Peligro en el ambiente y en el sonido. ¿Tiburón, quizá? ¿Flipper? ¿Free Willy? No, porque no se ve la luz del sol, el agua tiene cloro y hay corcheras. Es una piscina. Y es el comienzo de Pool Shark, el trabajo que nos presenta este año Sam Walker después de ganar en la pasada edición de la Semana el Premio del Jurado al Mejor Cortometraje con su Duck Children. ¿Qué hace un tiburón en una piscina? Porque es un tiburón, ¿no? Y es una piscina, ¿no? Nada es lo que parece en esta película de formato corto que juega con la realidad y con el espectador, con sus miedos y con todo el cine que ha visto.