Sang froid
(2003). Pierre-Louis Levacher. Francia. 6 minutos
Desde que somos muy pequeños (o menos pequeños, según si nuestros padres nos dejaron o nos dejan ver los programas televisivos de Chicho Ibáñez Serrador y las películas de miedo) sabemos que si alguna vez nos enfrentamos a un vampiro deberemos hacerle frente empleando ajos, estacas, agua bendita, crucifijos (o cualquier cosa con forma de cruz, como bien sabía Peter Cushing), la luz del sol... Un hombre acosado por un grupo de vampiros busca refugio en una iglesia, a los pies de Jesucristo, al amparo de la santa cruz. ¿Pero qué pasa si el cine no nos dijo la verdad? ¿Qué ocurriría si las cosas no fueran como nos las contaron Browning, Fisher y compañía? Comedia digital que reflexiona en clave de humor sobre las relaciones entre el vampirismo y el cristianismo.